• Escuela Guion Bilbao

ENTREVISTA | JON MIKEL CABALLERO



Director, guionista, productor... Jon Mikel Caballero es uno de los autores más prometedores del cine de género a nivel nacional. El cineasta navarro ha estrenado este año su primer largometraje, "El increíble finde menguante", después de rodar varios cortometrajes y de haber trabajado con profesionales de la talla de J.A. Bayona o Kike Maíllo. Pudimos disfrutar de su ópera prima en la pasada edición del Festival de Cine Fantástico de Bilbao (FANT), donde se llevó los galardones a Mejor guion y Dirección más innovadora, éste último otorgado por el Cineclub Fas.


¿Cuándo empezó tu pasión por contar historias y cuándo decidiste dedicarte al mundo del cine?

Como cinéfilo siempre estuvo allí, cada semana que acudía al cine con mi padre o alquilaba pelis en el videoclub. Veía de todo. Como director, fue más un proceso de prueba y error, de ir saciando la curiosidad por hacerlo poco a poco. Para mi era una profesión que solo hacían “otros”.


En la Escuela creemos en la importancia de las historias personales. ¿Cuál es tu motivación para comunicar tus ideas? ¿Es el cine el mejor formato para hacerlo?

Para mí es el arte total porque engloba muchísimas otras: la escritura, la interpretación, la fotografía, la música, etc. Para mí el cine es un vehículo que debe cumplir dos funciones: explicarnos mejor a nosotros mismos y, por supuesto, entretener.


Viendo tu filmografía parece evidente que la ciencia ficción es el género donde más cómodo te sientes, pero ¿qué te lleva a decantarte por una película de bucles para contar tu historia?

La ciencia-ficción me interesa solo siempre y cuando ayude a explicarnos a nosotros mismos, como decía antes. Mis cortos van sobre temas muy universales en realidad. “Hibernation” habla de la problemática de elegir entre el trabajo y la pareja. “Cenizo” sobre la injusticia de obligarte a abandonar tu hogar. Para “El increíble finde menguante” los bucles eran la metáfora perfecta de sentirse estancado en tu día a día, y darte cuenta de que no, de que cada vez te queda menos tiempo por delante.


¿Cuánto tiempo te llevó sacar adelante esta historia?

Me encerré para escribir una primera versión en un mes. Eso me ayudó a ir levantando la primera financiación. Pero después hubo reescritura constante durante casi un año.


¿Notaste mucha diferencia entre la producción de tus cortometrajes y la de tu primer largometraje?

La verdad es que la diferencia ha sido más por la cantidad de escenas y metraje que había que rodar que por otro tipo de complicaciones como puedan ser las narrativas. Los cortos fueron ambiciosos y me ayudaron mucho a defender ideas complicadas. Para el largometraje, lo hemos auto-producido casi a la manera de un corto, pero en forma de largo.


De todos es sabido que a la hora de escribir cada persona tiene sus métodos y manías. ¿Dirías que tienes alguna costumbre peculiar a la hora de escribir?

Mi principal obstáculo es ser consciente de que es un trabajo que se hace a capas. Nunca vas a escribir nada definitivo de primeras. Como perfeccionista sin remedio, me frustra bastante saber que escribo para reescribir, pero es que no hay otra manera. Mi método, hasta la fecha, es aislarme literalmente y estar solo. Si estás creando un mundo y unos personajes desde cero, necesito cero distracciones para concentrarme a fondo y avanzar. Al menos para argumentar, escaletar y la primera versión. Para las reescrituras ya es otra historia.


¿Ha habido algún momento en tu vida en el que te hayas sentido atrapado en el tiempo como Alba, la protagonista del film?

Por supuesto. Sentirse atascado en algún momento de tu vida es algo muy universal.


El trabajo actoral de la película es sobresaliente, algo a destacar en una historia de constantes cambios temporales como esta. ¿Qué consideras indispensable a la hora de transmitir tus ideas al equipo?

Muchas gracias. El mérito está en que los actores aportaron mucho a los personajes. En los ensayos es mejor “gastar” tiempo en diseccionar la psicología de los personajes que en ensayar escenas. Si el actor entiende al cien por cien las motivaciones del personaje, todo fluye con mucha más facilidad. Estoy muy contento con su trabajo.


Parece que te gusta contar con el mismo equipo en tus diferentes proyectos, como el actor Adam Quintero o la directora de fotografía Tânia da Fonseca. ¿Es mejor repetir a buscar nuevos colaboradores?

Tânia es para mi una colaboradora imprescindible y me encanta su luz. En cada trabajo hemos trabajado narrativas muy diferentes y hemos experimentado, saliendo siempre de nuestra zona de confort o de las modas más evidentes del momento. Nos gusta retarnos constantemente para fortalecer las historias. Con Adam Quintero, son ya tres las ocasiones y ocurre un poco lo mismo. Hay mucha complicidad y ya sabemos con solo mirarnos si nos estamos entendiendo o atascando. Lo bueno de repetir es que hay mucha confianza para avanzar.


Para poder sacar adelante esta película has tenido que ejercer también de productor, algo bastante habitual entre directores noveles. ¿Crees que es un proceso necesario, o que por el contrario se debería apoyar más la producción y distribución de los proyectos debutantes?

Así como la película habla de “la generación perdida” de españoles, yo me resistía a ser parte de una “generación perdida de cineastas”. Así que toca aprender muchas cosas y ponerte a empujar tus proyectos. No voy a negar que ha sido complicadísimo y supone mucho esfuerzo y desgaste, pero era eso o esperar indefinidamente para debutar.


Las series de ficción de todo tipo de géneros están en auge. ¿Podríamos ver a Jon Mikel Caballero dirigiendo una serie en el futuro o estás más centrado en los largometrajes?

Me encantaría poder contar historias en forma de serie. Sobre todo, creo mucho en el formato de mini-serie, ya que te aporta mucho más tiempo que el cine para explorar la historia y personajes, pero sin el comodín infinito de los formatos que se van renovado temporada a temporada.


Para aquellas personas que aún no han podido disfrutar de “El increíble finde menguante”, ¿hay alguna forma de que puedan verla o hacerse con una copia física de la misma?

Tenemos pendiente el estreno en plataformas digitales. Creo que será en momento para que la pueda ver la gente que no pudo en salas. Sobre el formato físico, como coleccionista cinéfilo te diré que me encantaría, pero cada día es más difícil de lanzar DVD y Bluray teniendo en cuenta la recuperación en las ventas.


Para finalizar, querría hacerte varias preguntas sobre tus gustos personales. ¿Qué referencias (tanto cinematográficas como de cualquier otro tipo) tenías en mente a la hora de preparar la película?

“Atrapado en el tiempo” es evidente por lo obvio. Pero quisimos alejarnos lo más posible y reescribir las “leyes” de los bucles de otra manera. Aquí ella es mortal, los bucles decrecen, puede transportar entre bucles objetos con ella, etc. Por otros lado, hay referentes como “Olvídate de mi” o “Una cuestión de tiempo” para aspectos como el tratar relaciones de pareja complicadas a través de la fantasía. La aparición de las dos “Feliz día de tu muerte” y “Russian Doll” de Netflix, que se estrenaron en paralelo al rodaje y post-producción de nuestra peli, fueron pura casualidad.


¿Hay alguna película que siempre recomiendes a las personas de tu entorno?

Muchas. Sobre todo a la gente que parece que ha perdido un poco la fe en el cine. Lo que pasa es que mucha gente ni se entera de que existe lo mejor que se estrena cada año. Los cinéfilos estamos al día de todo, pero al gran público ya no le llega el reclamo. El marketing y la asistencia al cine solo apuestan por 5-10 superproducciones por año. Y la producción de cine es inmensa, incluso inabarcable. El presupuesto no determina si una peli es buena o no. Solo si es cara o no. Cada año hago listas de recomendaciones y de paso así me acuerdo de mis favoritas.


¿Cuál ha sido la última película que has visto que te haya sorprendido y por qué?

Las dos últimas que he visto han sido “La virgen de agosto” de Jonás Trueba y “Érase una vez en Hollywood” de Tarantino. Las dos me han parecido excepcionales y creo que es por una razón muy concreta: son únicas e irrepetibles. Son la visión particular del mundo a través de unos cineastas muy honestos. Ese es el mejor efecto especial que tiene el cine y, además, funciona para siempre.


¿Algún consejo para los alumnos de la Escuela de Guion de Bilbao?

No soy quién para dar consejos, pero a mí se me han clavado dos cosas durante los años. La primera: ser sincero y único. Tendemos a repetirnos con las piruetas que nos han gustado de otros, pero el mismo chiste ya no hace gracia por segunda vez, hay que convertirlo en un chiste nuevo, contarlo desde ti mismo y a tu manera. La segunda cosa: nueve de cada diez ideas son malísimas. Es mejor pensar cien ideas y descartar lo malo que aferrarse a las primeras por orgullo o pereza. Escribir es reescribir, que se dice.



99 vistas